Sesgo de prominencia
El sesgo de prominencia es la tendencia a seleccionar o centrar nuestra atención en estímulos que resultan más llamativos, e ignorar aquellos que no lo son.
En base a él, la imagen mental formada puede estar distorsionada al omitir algunos elementos que son fundamentales para el significado de la situación global.
Origen: Shelley Taylor y Susan Fiske (1975)
Original: Salience bias
Aplicaciones de sesgo de prominencia
Uno de los recursos más conocidos y extendidos es utilizar estímulos audiovisuales llamativos para atraer la atención a un elemento concreto.
Incluir mensajes impactantes seguidos de otros más neutros hará que la atención sobre los segundos disminuya, e incluso puedan pasar desapercibidos.
Ejemplos de sesgo de prominencia
Cuando vemos el telediario, es habitual que nuestra atención se centre en aquellos sucesos de mayor relevancia e impacto emocional, y nos fijemos menos en el resto. Por ello es común que, tras acabar de verlos, tengamos la sensación de que todo lo que nos han contado son desgracias.
Utiliza recursos de psicología gestalt para gestionar la atención.
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